domingo, 16 de octubre de 2011

2

Situación caótica. En el edificio (de varias plantas, puede que más de veinte) ha habido una explosión. Todos sabemos que la próxima es inminente, que es muy probable que muramos. Pánico, la gente corre despavorida. De pronto veo entrando a un ascensor al presidente de Estados Unidos y otras personalidades. Corro para colarme dentro, pensando que si estoy con ellos estaré salvado. Sé que mi familia está también dentro del edificio, pero con ellos sé que sobreviviré, a ellos no puede pasarles nada. De pronto, una potente explosión. Todo se incendia en el ascensor. Me despierto con la sensación de que he actuado mal en el sueño. No me siento bien por no haber estado junto a mi familia, como si los hubiera traicionado: acabe mal y encima sin su compañía. Saco una conclusión: si uno está en peligro y tiene la posibilidad de elegir, uno siempre debe estar al lado de los suyos, morir con los suyos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario